Jean Jacques Pierre-Paul, poeta haitiano: La Feria del Libro de La Serena es una tradición. Una fiesta cultural
El destacado artista presentará parte de su obra el sábado 9 a las 21:30 horas donde además sostendrá un diálogo íntimo con el público

Es médico cirujano de profesión. Además, es pintor y poeta. Hablamos de Jean Jacques Pierre-Paul, vate haitiano radicado en Chile hace 10 años y que actualmente vive en Las Cruces, el litoral de los poetas. Su obra no ha pasado desapercibida, por ello cuenta con una gran número de lectores y ha sido invitado a varios certámenes literarios en Chile y el extranjero. Ha publicado los libros Miroir en Pierres Lisibles (Haití, 2007), Islas del futuro (2010), Delirium I (2013), Fleurs d’existence/ Flores de existencia (2014),Voces de mi voz (2015), Siete abismos sueltos y un hombre caminando (2017), Te escribo para dejar de morir (2017) y su traducción al creole de Arte de Pájaros, de Pablo Neruda. Los trabajos de Pierre-Paul figuran en diversas revistas del país y el continente. Como traductor ha presentado su obra en las distintas lenguas a su alcance ilustrando las ediciones con sus pinturas y grabados. El artista se presentará en la Feria del Libro de La Serena el sábado 9 a las 21:30 horas donde sostendrá un diálogo con el periodista y poeta Cristián Brito.

En entrevista exclusiva nos habla de su despertar literario, de su país, de su vida en Chile, entre otros temas.

¿Qué opinión o referencia tiene de la Feria del Libro de La Serena? 

En Chile cada año se organizan ferias de libro o ferias literarias en varias ciudades. Eso habla bien a favor de un país con dos premios Nobel de literatura.  Sé que la Feria del Libro de La Serena es una de las más antiguas del país. Ya es una tradición. La programación integral literaria, artística, audiovisual, la transforma en una verdadera fiesta cultural. Espero que haya cada vez más visitantes e interesados para demostrar que sí, a la gente le interesa la cultura contrariamente a lo que se cree. 

Háblanos un poco de ti ¿cuándo llegas a Chile y que te impulsó a venir a nuestro país? 

Bueno de mí no hay mucho que decir, soy un ser en formación, un ser inquieto, frágil, migrante. Legué a Chile hace casi 10 años buscando la oportunidad de realizar estudios de posgrado y revalidar mi título profesional. Puedo decirte que llegué con una maleta llena de sueños, entusiasmos e incertidumbres. Algo asustado, pero consiente de todas las oportunidades que me iba ofreciendo Chile.

¿Cómo surge tu interés por la literatura, específicamente por la poesía?

Mi interés por la literatura viene fundamentalmente del interés por la poesía. Al principio y hasta ahora puedo decir como Yves Bonnefoy: “Yo no he elegido la literatura, sino la poesía”. La poesía es fundamental para nuestra resistencia de pueblo, por eso sigue siendo un género potente en mi isla natal. En el liceo donde había un interés marcado por la poesía. Parecía una escuela de poetas. Era un liceo poético construido sobre los tres grandes pilares del verbo poético: El gesto estético o la eterna búsqueda de belleza, la necesidad de resistir (lo esencial es resistir) y la memoria poética del ser. La memoria poética es indispensable para explicar o entender una sociedad. Llegué a creer en la capacidad de vivir poéticamente, es decir no quería ser un escritor en busca de metáforas, quería ser una “entidad poética”. De tanto leer poesía y otros géneros literarios descubrí también la importancia de la literatura en general a pesar de que se enseña varias literaturas como asignaturas obligatorias en mi país. Si me dicen escritor es porque he escrito y publicado libros, pero lo que me interesa es la esencia poética del ser, de la vida. Creo que la poesía puede ser la prueba de que el mundo existe y la prueba de que no existe. Nosotros creemos que no se puede vivir sin poesía. Existir sin poesía es otra cosa. No sé si es normal ser poeta, pero “ser poético” es un estado normal ya que nada existe sin un poco de poesía. 

¿Qué opinión tienes de la poesía chilena? 

La poesía chilena representa lo más profundo y valioso del Chile profundo. Hay que navegar en sus aguas poéticas. La traducción sigue viva. Hay una enorme cantidad de poetas jóvenes y gente que creen en la importancia del gesto poético. Falta ser más poético. Poetas en Chile hay muchos, eso es cierto. Hagamos de Chile un país profundamente poético.

 ¿Qué nos puedes contar de Haití y cómo era tu vida en tu tierra?

Debería escribir una novela voluminosa para contestar esta pregunta. Es compleja la respuesta. Te diré que Haití es un sueño que nunca muere por haber cambiado la historia del mundo para siempre. Mi vida allá es parte de un pasado que arrastro a todas partes. 

 

¿Cómo describirías tu poesía? 

Una eterna búsqueda de belleza. Una errancia sospechosa. Una necesidad de redefinir el mundo y sus realidades. En fin, mi poesía es un intento de escribir Poesía. 

¿Qué importancia le asignas a la literatura francesa en tu obra? 

Tiene mucha importancia porque la estudié en el liceo como asignatura obligatoria. La redescubrí después leyendo por iniciativa propia. De Víctor Hugo a Jacques Prévert la poesía francesa ha contribuido a mi despertar poético. Sin embargo, es la literatura haitiana la que me enseña a cuestionar el mundo y sus principios porque hay una intención de descolonizar la mente y el cuerpo. La mente colonizadora y la colonizada tienen un importante límite que no se puede sobrepasar independientemente del talento porque el arte es profundamente liberador. La literatura haitiana es la segunda literatura escrita en francés más grande (en volumen y calidad) después de la francesa. Hay una interacción constante y dinámica entre las dos.

¿Cómo ha sido la experiencia de escribir en español? 

Interesante y eternamente enriquecedora. Desde la facultad de medicina empecé a asistir a un taller de poesía donde intenté escribir mis primeros versos en español. Estoy eternamente agradecido del apoyo del gran poeta cubano Reynaldo García Blanco. Fue allí donde empecé a descubrir también a José Martí, un gigante. Es decir, empecé prácticamente con una sobredosis de poesía al leer en español a estos poetas en el taller. 

¿Cómo te impactó la muerte de Joane Florvil? 

La incapacidad de una sociedad de perdonar la vulnerabilidad. Mujer, migrante, negra, con pocos recursos materiales, no habla español ni chileno, no cachaba la idiosincrasia chilena, pues era muy fácil para otros joderla y quedarse como héroes o inocentes después de todo. La mente colonizada odia o ama lo que el colonizador le enseña a odiar o amar. Eso lo entiendo, pero lo que no cacho es la incapacidad de ofrecer una extrema belleza frente a una extrema vulnerabilidad. 

¿Cuál es el sentido que tiene para ti conceptos como la vida y la muerte? 

Creo que vivir es dejar de morir ya que la muerta es inminente, cotidiana, intima e intrínseca. También es necesaria para entender la vida. Las pequeñas muertes cotidianas nos enseñan a morir. Todo lo que hacemos debería ser para dejar de morir.